La Empalizada, una feria navideña de tradición en San Cristóbal que se resiste a la crisis económica

La Empalizada, una feria navideña de tradición en San Cristóbal que se resiste a la crisis económica

 

La Empalizada, una feria navideña con 35 años de tradición en San Cristóbal, enfrenta este año una baja en las ventas de adornos navideños, debido a la crisis económica y la migración que han afectado las costumbres de los tachirenses. Los comerciantes, que se prepararon desde julio con productos variados y de calidad, esperan vender la mayor parte de su mercancía antes de Nochebuena.

Por Anggy Polanco / Corresponsal lapatilla.com

Según María Nancy Romero, una de las vendedoras que lleva 25 años en la feria, ubicada en las avenidas 19 de Abril y La Rotaria, las ventas han estado muy “flojas” en lo que va de mes, a diferencia de años anteriores, cuando desde mediados de noviembre ya había mucho movimiento. Ella atribuye esta situación a la competencia de otras zonas de la ciudad y a la falta de poder adquisitivo de los compradores.

Rut Pico, otra comerciante con 21 años de experiencia, coincide con Romero y agrega que la mayoría de las personas dependen de un sueldo mínimo que no alcanza para cubrir sus necesidades básicas, mucho menos para comprar adornos navideños. Ella ofrece luces a buen precio, arenas, piedras pintadas y otros artículos, pero reconoce que las ventas han estado bastante decaídas en comparación al año pasado.

 

La Empalizada, una feria navideña de tradición en San Cristóbal que se resiste a la crisis económica

 

Los comerciantes también señalan que muchos tachirenses han perdido las tradiciones navideñas, como forrar las puertas o iluminar las casas con luces. Algunos sectores icónicos de la ciudad, que antes brillaban en las temporadas, ahora están apagados y vacíos, debido a la migración de los habitantes.

No obstante, los vendedores se adaptan a las necesidades de los compradores y ofrecen opciones más económicas y creativas. Algunos hacen pesebres y adornos a mano con materiales reciclables, otros traen productos más modernos y llamativos. Los precios de los pesebres oscilan entre 8.000 y 50.000 pesos (entre 2 y 13 dólares), dependiendo del tamaño y la calidad.

Con una actitud más optimista, William Fernández expresó que se han cumplido sus expectativas con la afluencia de compradores. “Nuestra venta es de tradición, ha pasado de generación en generación”, dijo Fernández, quien señaló que sus ventas han estado estables, pero no son un boom.