¿Quién está detrás de las intervenciones militares en las cárceles venezolanas?

La toma de la cárcel de Vista Hermosa fue previamente pactada con los pranes

 

 

 





Atrás quedó el sobrevuelo de los helicópteros, así como el gran despliegue militar y policial, que se retiró la madrugada de este martes 7 de noviembre. Los grandes muros quedaron al descubierto tras la apertura de un boquete por la parte que da hacia el estadio del Internado Judicial de Ciudad Bolívar, al sur del país. Muros que ocultaban la música, los animales y los “lujos”, pero también las agresiones y las extorsiones que ocurrían dentro del penal.

Pableysa Ostos // Corresponsalía lapatilla.com

No se sabe por cuánto tiempo la cárcel conocida como Vista Hermosa estará así, vacía y en silencio. Según Remigio Ceballos Ichaso, ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, “todo es temporal, mientras se acondicionan las instalaciones”, pero suena incierto y lejano.

Este lunes 6 de noviembre se ejecutó un gran despliegue militar llamado por el régimen de Nicolás Maduro como Operación Gran Cacique Guaicaipuro, procedimiento que se ha repetido en otros centros penitenciarios venezolanos (Tocorón, Tocuyito, Puente Ayala, La Pica y Trujillo) que “eran liderados por pranes”.

En el caso de la cárcel de Vista Hermosa, se emplearon al menos 10 autobuses para trasladar a los más de 1.000 presos. Este recinto carcelario fue construido en 1950 con una capacidad instalada para 650 prisioneros.

Según información oficial, los traslados se dieron de la siguiente forma: al Centro Penitenciario Occidente 1 y Centro Penitenciario Occidente 2, en el estado Táchira, trasladaron a 50 presos a cada cárcel para un total de 100.

Al Internado Judicial Barinas, en el estado Barinas, llevaron a 50 privados de libertad; para Marite de Francisco Delgado, en el estado Zulia, 50 presos, y al Centro Penitenciario de la Región Andina Cepra, ubicado en Mérida, llevaron a 60.

Mientras que para Rodeo 2 y Rodeo 3, en Guatire, estado Miranda, fueron llevados 60 presos para cada centro, es decir, 120. Para Yare 2 y Yare 3, en Charallave, estado Miranda, 60 privados de libertad para cada centro.

Por su parte, a la cárcel 26 de Julio, en el estado Guárico, fueron llevados 35 presos; al Centro Penitenciario de Coro en el estado Falcón, trasladaron a 70 privados de libertad; al Centro Penitenciario David Viloria, en el estado Lara, llevaron a 110 reclusos; en el CFHN Ezequiel Zamora en el estado Aragua, 35 presos; en el CFHN Libertador en el estado Carabobo, 60; en la Mínima de Carabobo, 60; en el Internado Judicial de Sucre en Cumaná, 35; y al Centro Agroproductivo José Antonio Anzoátegui en Barcelona, 95, con lo que se totaliza 1.000 presos trasladados.

Hay que añadir a 26 reclusos, presuntamente pertenecientes a la banda de Wilkins (uno de los que llevaba el control de la cárcel de Vista Hermosa), que fueron trasladados a la División de Investigación Penal de la PNB, ubicado en la avenida Paseo Simón Bolívar, Ciudad Bolívar.

En Vista Hermosa estaban recluidos 1.128 presos. No se maneja información sobre el paradero de 102 reclusos

Operaciones tácticas

Alexander Granko Arteaga, jefe de la DAE, dirigiendo las acciones en la cárcel de Vista Hermosa

 

 

 

 

La Operación Gran Cacique Guaicaipuro, ejecutada como una intervención militar dentro de los seis centros penitenciarios arriba mencionados, ha sido liderada por la Dirección de Asuntos Especiales (DAE), perteneciente a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), comandada por el jefe de la DAE, teniente coronel Alexander Enrique Granko Arteaga.

En algunos videos de la intervención de la cárcel de Villa Hermosa, Granko Arteaga no pasa desapercibido: se observa dando órdenes y luciendo un turbante árabe. A través de su cuenta en Instagram, el teniente coronel señalado por la ONU como uno de los responsables por las torturas a disidentes, posteó un video de lo que fue la incursión en el penal de Ciudad Bolívar.

“Y nos trasladamos a Vista Hermosa del estado Bolívar, donde se realizó la búsqueda y recolección de: 43 Pistola, 10 Revólver, 06 Escopeta, 02 Fusil, 05 Sub ametralladora, 73 Cargadores Pistola, 32 Cargadores Fusil, 13 lacrimógenos, 02 granada fragmentaria, 01 lanza granada y 150 grs TNT, 1 kg C4. Desde la DGCIM nos sentimos comprometidos para continuar reforzando la seguridad de nuestra nación, en especial en el flanco de los centros de privación de libertad del país”, señaló en la publicación.

Granko Arteaga es egresado de la Escuela de Formación de Oficiales (Efofac), ocupando el cuarto lugar en la II Promoción “Batalla de la Miel” 2003. Fue ascendido, el 29 de junio 2016, resolución 014717 a mayor en la categoría Efectivo de comando y en el año 2020 ascendió de número uno a teniente coronel.

Entre los funcionarios de inteligencia, se le “considera un mérito que haya ejecutado al piloto Oscar Pérez y a un grupo de jóvenes que ya se habían rendido en la llamada Masacre de El Junquito”.

¿Quiénes eran los pranes de Vista Hermosa?

La angustia de los familiares de que los presos fueran trasladados a otros estados donde se les dificultará visitarlos

 

 

 

 

En el caso de Vista Hermosa, el penal era controlado Wilkins Rafael Romero Maluenga, apodado “Wilkins”; Giovanny Navas, alias “Pan”; y Edicson González, alias “Chichi”. Según lo señalado por los familiares, estos habían abandonado el recinto penitenciario desde hacía un mes.

Estos sujetos ya habían cumplido sus condenas desde hacía tiempo, pero permanecían dentro de Vista Hermosa “para seguir con el control y según por la misma seguridad de ellos”. Tras la salida de los líderes, quedaron dos lugartenientes con el “control”: “Chucky” y “Membra”, quienes seguían recibiendo órdenes y riéndoles cuentas a sus “jefes”.

Wilkins Rafael Romero Maluenga, alias “Wilkins”, líder del Tren de Bolívar. Ingresó a Vista Hermosa en el año 2010. La organización maneja extorsiones, tráfico interno de drogas y tienen nexos con una banda minera que opera en La Paragua.

Fue detenido junto a “El Ciego” por el caso del homicidio de la hermana de la jueza Mariela Casado. Antes de eso, ya tenía registros policiales por el delito de tráfico, tenencia y detección de sustancias estupefacientes y psicotrópicas.

Giovanny Alejandro Navas Ochoa, alias “Pan”, a quien describen como un hombre de gran carácter en comparación al “Wilkins”. Según fuentes internas, él tenía la responsabilidad de hablar con la población, pero admiten que era menos severo que “Boliqueso” (antiguo pran del centro penitenciario). Ingresó a Vista Hermosa en el año 2010. Se encargaba del cobro de las “causas” (dinero que cobraban a los presos).

Por último, Edison González, alias “Chichi”, que también ingresó en 2010.

Los tres pranes estaban detenidos por estar relacionados con el asesinato de la profesora universitaria María Gabriela Casado, ocurrido el 17 de junio de 2010. La víctima era hermana de la jueza rectora de aquel entonces, Mariela Casado.

Estructuras dentro del penal

Varias tanquetas fueron movilizadas hacia la cárcel de Ciudad Bolívar

 

 

 

La cárcel estaba dividida en las siguientes áreas: mínima, tanquesito, reo, taller, observación, anexo, iglesia y manchaos.

Este centro penitenciario contaba con canchas de baloncesto, futbolito, voleibol de arena, piscina, campo de béisbol, anfiteatro, cafetín, un pequeño mercado, una discoteca, así como consultorios médicos, más un área para animales (cochinos, gallos de pelea, entre otros).

“Vista Hermosa es como un barrio grande. El mantenimiento de allí se hacía dos veces al día. Lo hacían los varones (evangélicos)”, detalló una familiar de un privado de libertad.

Para 2021, la “causa” en Vista Hermosa oscilaba entre 5 y 8 dólares. Para ese entonces había 1.625 privados de libertad. En un rápido cálculo, si al menos 1.000 de ellos cancelaban 5 dólares de “causa”, pago que debía hacerse semanalmente, lo que equivale a 5.000 dólares por semana o 20.000 dólares mensuales.

Dos años después, el pago de la “causa” era entre 15 y 20 dólares semanales, es decir, unos 80 dólares por mes.