Tareck El Aissami: El creador de los PRANES

Tareck El Aissami: El creador de los PRANES

La reciente toma de la cárcel de Tocorón cumplió con tres objetivos: reducir la presión regional por la expansión de las bandas en países vecinos, que reclaman por la incapacidad de la dictadura para controlar la delincuencia organizada que se desplaza hacia sus países. Neutralizar la posibilidad de acciones violentas ordenadas por el ex ministro del Interior Tareck El Aissami, ejecutadas por el tren de Aragua en el territorio nacional e internacional y por último disminuir su capacidad de acción sobre el arco minero y el contrabando nacional.

Por lapatilla.com





El Niño Guerrero, Jhoan Petrica y El Picure

TEA como MIJ, creó la figura de los PRANES y ordenó a la directora de presiones de entonces que abriera relaciones con los que fueran designados PRANES y negociara con ellos el control de los penales.

Según el ex ministro, era más fácil negociar con uno que crear una política de estado para todos, además, podrían ser útiles en el control de las calles para su beneficio. Allí comienza la más compleja de las crisis penitenciarias en Venezuela, que tocó su punto más alto con la rebelión del penal del Rodeo I y II en el 2011, que duró más de un mes.

Con Chávez enfermo y en Cuba en el 2011, la toma de El Rodeo por parte de TEA, culminó con saldo de heridos y muertos, tanto de la población penal como de los cuerpos de seguridad.

Múltiples denuncias internacionales por parte de las ONG y una cobertura mediática internacional sin precedentes, marcó aún más a Venezuela como uno de los países más violentos del mundo. Este fue uno de los más rotundos fracasos de TEA en sus funciones, pero le abrió las puertas a la relaciones macabras y oscuras con personajes como el Picure y sus bandas subsidiarias: Johan Petrica y “El Niño Guerrero”, su predilecto en Aragua.

La ineptitud del ministro para solucionar la crisis que él mismo creó, lo llevó a solicitar la división del MIJ y la creación del ministerio del sistema penitenciario, siendo su primera ministra Iris Valera.

Posterior a su fracaso como ministro es enviado a la gobernación de Táchira, su caída en la encuesta con menos del 8% le daban perdedor, justo lo que la dirección del PSUV sabía.

Valiéndose de su amistad con Maduro y la enfermedad del comandante, es cambiado para la candidatura de Aragua, donde logra ganar sobre el portaviones Chávez.

Su paso por la gobernación dejó recuerdos terribles de la ”hamponización” de la gestión pública. Apenas tomó las riendas, hizo contacto con las bandas más grandes de Maracay, Turmero y el sur de Aragua para forjar el nacimiento del famoso y ya transnacional Tren de Aragua.

TEA los nombró como su colectivo para atemorizar empresarios, políticos, estudiantes y bases del PSUV en su contra.

Este colectivo llegó a tener tanto poder que cuando hacían velatorios de algunos de sus miembros, ordenaban por escrito cerrar todos los comercios de Maracay, paseaban a su difunto por la calles y avenidas de la ciudad con fusiles en manos y disparando tal como si tratara de las tierras originarias de El Aissami.

Pobre del comerciante que desobedecieran el toque de queda del hampa convertido en colectivo.

Los militares y jefes de la época se reunían para tratar de convencer al gobernador del terrible error que estaba cometiendo, pero este no cejaba en su actitud y los conminó a renunciar si no estaban de acuerdo. Así nace aquella ciudad dentro de una cárcel: Tocorón.

Desde Tocorón se ordenaban secuestros y a las víctimas las sometían en las celdas del penal, hasta que pagaran rescate.

Desarrollaron un equipo de extorsiones telefónicas, se controlaba el tráfico de armas y drogas en buena parte del país y todo se hacía entre discotecas, piscinas, zoológicos, restaurantes, damas de compañía y tiendas.

Desde ese centro coordinaban los negocios mineros de los elegidos de TEA y registraban el contrabando nacional e internacional de materiales estratégicos incluidos los de la CVG.

Esta situación aun no ha terminado, Jhoan Petrica continúan empoderado en las minas con el apoyo y protección de algunos cuerpos de seguridad del Estado, y “El Niño Guerrero” previo pitazo de un gran amigo fue fugado con 500 de sus secuaces.

Solo en Venezuela se fugan 500 presos por un túnel de 16,8 KM y los ministros del área continúan como si nada.

Fotografía que muestra un parque acuático e infantil dentro del centro penitenciario Tocorón. EFE/ Miguel Gutiérrez

 

Fotografía que muestra un parque acuático e infantil dentro del centro penitenciario Tocorón. EFE/ Miguel Gutiérrez

 

Fotografía que muestra negocios dentro del centro penitenciario Tocorón. EFE/ Miguel Gutiérrez

 

Fotografía que muestra militares mientras realizan trabajos de demolición en un operativo en el centro penitenciario Tocorón. EFE/ Miguel Gutiérrez