Preso con tuberculosis pone en peligro la salud de sus compañeros de celda en Anzoátegui

CICPC

 

Este fin de semana un privado de libertad, a quien muchos conocen como “El Pastor”, se descompensó dentro de uno de los tres calabozos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) de Puerto La Cruz, estado Anzoátegui.

“El Pastor”, quien se encarga de leerles la Biblia a sus compañeros de celda, presentó fiebre, vómito y malestar general. El interno se vio tan mal que los funcionarios lo auxiliaron y trasladaron a un centro asistencial, donde fue atendido. A pesar de que le diagnosticaron tuberculosis, el hombre fue trasladado de nuevo a su calabozo junto a otros 25 reclusos, sin medidas preventivas como aislamiento y mucho menos tratamiento médico.

Los familiares de los privados de libertad que están en el CICPC Puerto La Cruz relataron al equipo del Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) que se encuentran sumamente preocupados por la salud del resto de los detenidos.

“El Pastor es un preso que está abandonado porque no tiene familia, come por la caridad del resto de detenidos. No tiene quien pueda costear las medicinas que necesita, por lo que su salud se está deteriorando sin atención médica, no para de toser y esto nos preocupa. El resto de los muchachos están vulnerables y desprotegidos”, expresaron los familiares.

Cabe resaltar que, según las cifras recabadas en nuestro Informe Anual 2022: El hambre es sinónimo de muerte en las cárceles venezolanas, fue en este 2022, el año en que se registró el porcentaje más elevado de fallecidos por salud. Representando un 72.37% del total de muertes, ya que fueron 55 reclusos que fallecieron por enfermedades en las cárceles y 27 en calabozos policiales.

Familiares de los presos que se encuentran en los calabozos del CICPC Puerto La Cruz esperan que “El Pastor” sea atendido, además de ser aislado del resto de detenidos que están totalmente hacinados.

Asimismo, aprovecharon la ocasión para denunciar que desde hace más de dos semanas les redujeron los días y horas de visita y, no bastando con esto, los funcionarios de esa subdelegación del CICPC supuestamente maltratan verbalmente a los privados de libertad y los amenazaron que si denunciaban la situación serían trasladados a un lugar lejano.

Retardo en tribunales

Otra situación con la que tienen que lidiar estos reclusos es con el retardo procesal, puesto que desde los tribunales del estado Anzoátegui no envían las boletas para los traslados de los internos a sus respectivas audiencias.

De la misma forma, tampoco notifican a sus abogados defensores, ni a ninguna de las partes, lo que trae como consecuencia que los detenidos no asistan a las audiencias y de este modo se sigue dilatando su proceso judicial.

Nota de prensa