Las soluciones a los apagones que nunca vieron luz en Anzoátegui

Las soluciones a los apagones que nunca vieron luz en Anzoátegui

 

 

El pasado 30 de diciembre, cerca de las 5:00 de la mañana, una explosión en la estación Barbacoa de Barcelona, dejó fuera de servicio, al menos, a 8 subestaciones que alimentan los circuitos de Barcelona, Puerto La Cruz, Lechería y parte de Guanta.

Corresponsalía La Patilla

Trabajadores de Corpoelec y de la Gobernación de Anzoátegui lograron restablecer el servicio, aunque aparentemente no se solventó el problema de fondo, generando suspensión y fluctuaciones de voltaje en varias zonas de la capital de Anzoátegui.

Fallas eléctricas, acciones correctivas de emergencia y falta de mantenimiento causan frecuentes problemas de energía en Anzoátegui, pero las soluciones propuestas en el pasado nunca vieron luz. En los últimos meses las fallas eléctricas han generado malestar en la población de la entidad, generando apagones de doce horas o más de duración en algunas zonas.

Termoeléctrica sin culminar

Miguel Massarelli, presidente del Sindicato de Trabajadores del Fomento Eléctrico (Sintraelec) en Anzoátegui, señaló que la desidia del chavismo es el principal enemigo del sistema eléctrico en todo el país.

Una clara evidencia del colapso y la falta de interés en resolver el problema es que las plantas termoeléctricas construidas hace más de una década en San Diego de Cabrutica, municipio José Gregorio Monagas, y la Alberto Lovera, en Puerto La Cruz, no están ni cerca de cumplir con lo que se proyectó antes de ejecutar la obra.

“La de San Diego de Cabrutica, cuya construcción inició por allá en 2006, ni siquiera se culminó. Quedó en un 90%, porque en 2008 cuando el fallecido presidente Hugo Chávez decretó una emergencia eléctrica, se comenzó a usar así mismo, sin haberse terminado”, explicó.

Precisó, además, que en aquel entonces la capacidad de esa central termoeléctrica era de 80 megavatios, utilizando gas como principal carburante. “Posterior a aquella situación, nadie más asomó algún interés por culminar esa obra, que al día de hoy está en el limbo”.

El proyecto fue retomado como promesa electoral del fallecido gobernador Aristóbulo Isturiz, quien aseguraba que el mismo sería utilizado para acabar con las fallas eléctricas en la entidad, pero quedó en eso: promesas no cumplidas.

La planta Alberto Lovera, en el municipio Sotillo, aún funciona, según afirmó el sindicalista. El detalle aquí es que no lo hace ni a un cuarto de la capacidad que en principio se estimaba. “A pesar de que esta sí fue terminada al 100%, jamás se ha aproximado a los 130 megavatios que se dijo que produciría. Inicialmente generaba entre 60 y 70 megavatios, pero actualmente solo ronda los 25 megavatios y es utilizado exclusivamente por la Refinería de Puerto La Cruz”, detalló.

Proyecto arrastrado por el viento

Massarelli resaltó que, en su momento, fue una propuesta interesante la del proyecto de energía eólica con la que se aprovecharían los fuertes vientos en determinadas zonas del país. Pero al parecer, la brisa arrastró incluso con la idea, pues han pasado años y todavía no se ha materializado.

“De hecho, se llegaron a colocar unos paneles en las cercanías de los Médanos de Coro (estado Falcón) para sacarle provecho al viento que suele hacer en esa área. No obstante, la falta de presupuesto ha hecho que la iniciativa luzca cada vez más lejana, y no parece que vaya a ser distinto en un futuro cercano”.

En Anzoátegui, se hicieron estudios en la zona oeste y norte, aprovechando las ráfagas costeras que hasta ahora solo son utilizadas por deportistas extremos para el winsurf y kitesurf.

Falta de mantenimiento preventivo

El vocero de Sintraelec aseguró que desde hace 15 años no se cumplen con los programas de mantenimiento preventivo en el sistema eléctrico nacional, sino que van trabajando sobre lo que vaya surgiendo. “Hay equipos cuyo tiempo de vida caducó hace mucho y no han sido reemplazados. Actualmente ‘solo se tapan huecos’, pero no hay un trabajo profundo que optimice las condiciones”, enfatizó.

Recalcó que otra de las razones por las que esto ocurre es que muchas de las piezas y equipos necesarios no se encuentran en el país, sino que son traídos del exterior. “Y aquí se ve el poco interés que tienen las autoridades en generar soluciones inmediatas. En vez de ir trayendo lo necesario para fortalecer los planes preventivos, prefieren esperar a que ocurran accidentes como la explosión en la subestación de Barbacoa, para salir corriendo a actuar sobre la marcha”.

Un solo camión cesta

El director general de la alcaldía de Simón Rodríguez, Jesús Paraqueima, dijo que Corpoelec no cuenta con los suficientes recursos para atender todos los municipios del sur del estado Anzoátegui.

Indicó que la empresa de electricidad apenas dispone de un camión cesta, lo cual limita aún más la realización de mantenimientos preventivos. “No hay jornadas de mantenimiento. Tenemos un problema con las bombas de agua que se dañan, porque no existe un mantenimiento preventivo, sino correctivo. Le hacemos un llamado al gobierno nacional para que destinen los recursos”, expresó Paraqueima.

El funcionario dijo que debido a las constantes fluctuaciones que registra el sistema eléctrico, las bombas de los pozos de agua se queman a los pocos meses de ser instaladas.

Asimismo, señaló que manejan una gran cantidad de denuncias de personas que se les han quemado los electrodomésticos por las repetitivas deficiencias del servicio de electricidad. Añadió que en el municipio Simón Rodríguez hay varios sectores que solo cuentan con una fase.

El desinterés en solucionar el problema de raíz sería el principal obstáculo que enfrenta el sistema eléctrico, según los trabajadores de la que fue la principal empresa eléctrica de América Latina.