Iglesia Católica boliviana alerta sobre penetración del narcotráfico en el Estado

Iglesia Católica boliviana alerta sobre penetración del narcotráfico en el Estado

Conferencia-Episcopal-Boliviana

 

La Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), máxima instancia de la iglesia católica del país, alertó sobre la penetración del narcotráfico en instancias estatales y policiales y sobre la corrupción que minó la credibilidad de autoridades, según un documento divulgado este viernes.





AFP

“El narcotráfico, en su estrategia de expansión e impunidad, penetra incluso estructuras estatales y fuerzas del orden, comprando conciencias. La corrupción ha minado la credibilidad de autoridades de diversa jerarquía encargadas de la lucha contra el narcotráfico, tanto en el presente como en el pasado”, dice el documento público, que aún no fue comentado por el gobierno.

La CEB precisó que se refería a conocidos casos de excomandantes de la policía detenidos por sus relaciones con el tráfico de cocaína y el lavado de dinero, al igual que a instituciones como la estatal petrolera YPFB, “infiltradas por funcionarios y contratistas ligados al narcotráfico”.

Pronunciamientos anteriores de la máxima instancia de gobierno de la iglesia Católica generaron reiterados roces con la administración del presidente izquierdista Evo Morales, que se amainaron temporalmente por la visita del papa Francisco, a mediados de 2015.

Según el comunicado de la CEB, que hace referencia a la problemática de los cultivos de coca, la drogadicción y el tráfico de drogas, “el narcotráfico es una realidad cada vez más alarmante” y “Bolivia es ya un país consumidor de droga y, a la vez, está siendo utilizada como país de tránsito de droga producida en otras naciones”.

Ser país tránsito, como el gobierno arguye respecto a la cocaína peruana que cruza por su territorio rumbo a Brasil, “habla muy mal de la capacidad de interdicción, incluso puede ser interpretado como complicidad de nuestras instituciones”, dijo la CEB.

Acotó que “hay un aumento de la producción y comercialización de la cocaína”, pese a los esfuerzos gubernamentales en el combate al negocio ilegal.

Según las Naciones Unidas, Bolivia cuenta con 20.400 hectáreas de coca que se cultivan en las zonas de Los Yungas (norte) y el Chapare (centro).

Además es el tercer productor mundial de cocaína, según la misma ONU, después de Perú y Colombia, mientras el gobierno asegura que su lucha antidrogas es un éxito.