El futuro de América Latina depende de reformas y disciplina

Luego del repunte que hubo despúes de la recesión de 2010, América Latina continuó desacelerándose en 2013 por tercer año consecutivo. Este aspecto se debe tanto a factores internos como externos, explica el informe perspectivas económicas de América Latina 2014, elaborado por Moody’s Analytics.

A pesar de ello, “la región ha avanzando como la segunda locomotora de la economía mundial detrás de China”, afirma Alfredo Coutiño, director de la entidad, y uno de los autores del informe. Un mejor entorno global y la ola de reformas estructurales a nivel regional crearán condiciones para un mayor y más saludable crecimiento de la región en el 2014.

Moderación prolongada en 2013. A lo largo del presente ejercicio, la mayoría de los países registró una desaceleración, con excepción de Argentina y Brasil que venían de un crecimiento muy bajo el año anterior. “Tres factores contribuyeron a explicar la moderación de la región: primero, el debilitado avance de la economía global, especialmente en Europa y la moderación en China; segundo, la normalización de las condiciones internas en la región, comparada con las políticas fuertemente expansivas durante la recesión de 2009; tercero, la ausencia de cambios estructurales que ha limitado la capacidad de crecimiento de la región”, dice Juán Pablo Fuentes, otro de los autores.

De lo anterior se desprende que la desaceleración tenga un componente dado por una moderación saludable, dado que las condiciones de política económica intentaron moverse hacia la neutralidad después de la recesión. Sin embargo, el desempeño de la región también se vio restringido por la debilidad en los fundamentos económicos dada la falta de reformas estructurales, afirman los expertos.

“Durante el año, las dos principales economías, Brasil y México, fueron un lastre para la región. Por un lado, a pesar de su recuperación, la economía brasileña avanzó con lentitud dada la pérdida de competitividad industrial”, enfatiza Elena Resk, co autora del estudio.

La economía se ha estado moviendo hacia una recuperación más definida, debido básicamente a las medidas de política y al estímulo dado por la inversión en infraestructura para la Copa Mundial de 2014. Por otro lado, México ha experimentado la tradicional desaceleración que se presenta a principios de cada nuevo gobierno. El país se vio afectado –una vez más– por el impacto contraccionario del ciclo político, en donde la llegada de un nuevo gobierno generalmente introduce retrasos en la ejecución del presupuesto federal y las decisiones de inversión y consumo del sector privado.

Región. El resto de la región también se ha moderado, puesto que las políticas económicas han sido menos expansivas a lo largo de los últimos años, con respecto a las que existieron a raíz de la recesión. Adicionalmente, el lento avance de la demanda externa también afectó a las exportaciones latinoamericanas. A pesar de la moderación, el crecimiento estuvo encabezado por Perú, Argentina, Chile y Colombia, entre las siete principales economías. Estos países tienen mercados más diversificados para sus exportaciones, teniendo a China como uno de sus más importantes socios comerciales, lo cual explica en gran medida la resistencia de Sudamérica al débil desempeño en Europa y Estados Unidos.

En general, la inflación permaneció bajo control durante 2013 y dentro del rango-objetivo en la mayoría de los países.

Vientos de recuperación. Un mejor entorno global para 2014, implica mejores perspectivas para la economía mundial. “Se espera que el crecimiento global sea mayor en el 2014, con Europa saliendo de la recesión y Estados Unidos mostrando un avance más definido. En China, la mayor estabilidad del crecimiento generará un impacto positivo para el resto del mundo, incluyendo a América Latina”, señala el informe.

Latinoamerica ha aprendido que la mejor manera de poner a la economía en una senda de crecimiento sostenible es por medio del aumento en la inversión tanto en capital físico como humano a fin de aumentar la capacidad de producción y la productividad. Se espera que este proceso siga vigente dentro de los próximos años. Brasil, Perú, Chile, México y Colombia están fomentando las inversiones públicas y privadas para modernizar y crear más infraestructura.

Bajo estas circunstancias, se espera que América Latina registre una mayor tasa de crecimiento en 2014, con América del Sur encabezando de nuevo la expansión. “El crecimiento de la región aumentará a 3,5% en 2014, después de crecer 2,6% en 2013, dejando atrás tres años de desaceleración para empezar un nuevo ciclo de expansión”, afirman los expertos.

Argentina. En 2013 el país registró un desempeño mejor al esperado, gracias en parte al crecimiento en la agricultura y al sólido gasto público, con un crecimiento de 4,8% después de 1,9% en 2012. Sin embargo, la economía enfrentará dificultades en 2014, pues el gobierno se verá obligado a realizar ajustes y la inversión privada se mantendrá al margen como consecuencia de las regulaciones. Con una inflación en cerca de 25 por ciento, de acuerdo a estimaciones privadas, el consumo y la inversión están sufriendo las consecuencias. El gasto de gobierno, impulso central del crecimiento, se moderará en 2014 ante la ampliación del déficit fiscal. Con el acceso a los mercados financieros internacionales aún cerrado, el gobierno tendrá que reducir algunos subsidios. Los precios de los granos seguirán altos desde una perspectiva histórica, pero dando un alivio limitado al gobierno. La economía sólo crecerá 2,5%en 2014.

Brasil. La economía avanzó gradualmente y por abajo de su potencial en 2013, creciendo 2,5% después de una expansión de sólo 1% el año anterior. Sin embargo, la mayor parte de la recuperación es resultado del estímulo de política económica y la inversión temporal en infraestructura para la Copa Mundial. En 2014, la economía se beneficiará del proceso de inversión y también de un mejor entorno internacional. De aquí que se tenga previsto que el PIB avance aún más con el estímulo que ofrece la celebración del evento deportivo y los planes del gobierno para fomentar la inversión privada en concesiones para proyectos de transporte y comunicaciones. Por su parte, después de superar transitoriamente el objetivo en 2013, la inflación permanecerá dentro del límite superior del intervalo (4,5% a 6,5%) en 2014, aunque enfrentará ciertas presiones de demanda.

Chile. Después de una expansión de tres años, el crecimiento empezó a moderarse en 2013 como resultado de un exceso de demanda que amplió el desequilibrio externo. La fuerte penetración de importaciones limitó el avance del PIB y afectó la competitividad industrial. A fin de reducir el riesgo de desequilibrios mayores, las nuevas autoridades chilenas deberán normalizar las condiciones de política económica para evitar un ajuste más fuerte en el futuro. Como resultado, el crecimiento del PIB para 2014 se moderará aún más, para ubicarse cerca de 4%, después de crecer 4,3% en 2013. Sin embargo, la moderación del crecimiento será saludable, pues vendrá como resultado de ajustes en las políticas expansivas en lugar de ser la consecuencia negativa de un sobrecalentamiento de la demanda interna. La inflación seguirá creciendo en 2014, incluso superando su objetivo de 3%, para después ceder a la baja conforme el exceso de demanda tienda a desaparecer.

Colombia. La sobrevaluación de la moneda y la debilidad del entorno externo pesaron sobre la economía en 2013. El PIB creció a un nivel estimado de 4% en 2013, contra 4,2% del año anterior, aunque la cifra continúa alrededor del crecimiento potencial. Se espera que la economía gane aceleración en el 2014, impulsada por una sólida demanda interna y un contexto externo más favorable. La elección presidencial de mayo también servirá de impulso, pues el gasto del gobierno generalmente aumenta en tiempo de elecciones. Asimismo, las políticas expansivas seguirán apoyando la demanda interna en 2014, llevando a la economía a una tasa de crecimiento de 4,5%. Con la inflación firmemente bajo control, el banco central tiene amplio margen para relajar la política en 2014 si lo considera necesario.

México. En 2013 la economía no escapó de la tradicional desaceleración que genera el cambio de gobierno cada seis años. Pero también se vio afectada por sus anémicos fundamentos económicos dada la ausencia de cambios estructurales a lo largo de la última década. Sin embargo, el avance posterior de la economía de Estados Unidos y la implementación de algunas reformas con el nuevo gobierno tendrán un impacto positivo en el crecimiento de México para 2014. Se espera que la economía avance a un ritmo de 3,5% en 2014 después de un crecimiento alrededor de 1% en 2013, bajo el supuesto de que se contará con nueva inversión atraída por las reformas. Sin embargo, el crecimiento seguirá limitado por la falta de flexibilidad estructural de la política económica, sobre todo fiscal y monetaria. A pesar de la significativa debilidad económica en 2013, la inflación terminó alrededor de 4% –límite superior del objetivo de 3%– y aumentará más en 2014 dado el impacto de los nuevos impuestos que contiene la reforma fiscal recién aprobada.

Perú. La economía perdió fuerza en 2013 en un contexto de dificultad en el entorno externo y disminución en el precio de los metales. Aún así, Perú siguió mostrando un mejor desempeño entre los países de América Latina gracias a la implementación de decididos estímulos fiscales y sólidos fundamentos macroeconómicos. El PIB creció a una tasa de 5% en 2013, después de aumentar 6,3% en 2012. La saludable desaceleración alivió las inquietudes acerca del exceso de demanda interna y posible sobrecalentamiento. Las políticas fiscal y monetaria, sin embargo, seguirán siendo acomodaticias en 2014, manteniendo con ello el impulso a la demanda interna. La economía crecerá un sólido 5,5% en 2014 en un entorno global más robusto. La inflación superó el objetivo durante la mayor parte de 2013, aunque recientemente perdió aceleración gracias a la disminución en los precios de alimentos y energía. La inflación terminará 2014 dentro del intervalo objetivo de entre 1% y 3%.

Uruguay. El crecimiento perderá aceleración, de un 4,5% en 2013 a 3,8% en 2014. El consumo privado seguirá creciendo debido al bajo desempleo, aunque la demanda interna presentará una moderación dado el impacto de la restricción monetaria y la desaceleración del crecimiento en los salarios reales. Los importantes proyectos de inversión que se espera se pongan en marcha en el futuro también impulsarán al PIB. Las exportaciones ganarán tracción a medida que China mantenga su crecimiento sólido y la economía brasileña se recupere. Sin embargo, la desaceleración del crecimiento y los controles de capital en Argentina afectarán la inversión en ingresos por turismo uruguayo. La inflación terminó 2013 en alrededor de 8,5% y se moderará a 7,6% en 2014. La inflación se mantiene por encima del intervalo objetivo debido a la indización de los salarios y el estrecho mercado laboral. El déficit fiscal desempeñará un papel clave en el año electoral, socavando esfuerzos para reducir la inflación.

Venezuela. Los desequilibrios macroeconómicos están pesando sobre la economía a pesar de que los precios del petróleo son aún altos. El PIB creció alrededor de 1,1% en 2013, después de aumentar 5,6% en 2012. El masivo déficit fiscal (estimado en cerca de 15% del PIB), el desplome de la moneda, la inflación sin control y la creciente intervención del gobierno generaron que la economía se encuentre nuevamente cerca de una recesión. Cualquier disminución sostenida en los precios del petróleo llevaría a la economía a una recesión en 2014. El impacto combinado de todos los pasos necesarios para hacer más manejable el déficit fiscal hace de 2014 un año de grandes retos para la economía. Ante la expectativa de una devaluación de la moneda a principios de 2014, los recortes de gasto del gobierno y los aumentos en impuestos afectarán al consumo privado de manera considerable. La inflación podría acercarse a la marca de 3 dígitos en 2014, dañando con ello al consumo que representa alrededor de 70% del PIB.

Desafíos. Las perspectivas son positivas, pero la región enfrenta dos retos centrales. Primero, los países deben fortalecer las fuentes fundamentales del crecimiento permanente: como es el ahorro e inversión, productividad y cambio tecnológico, lo cual aumentará la capacidad potencial para crecer en el mediano plazo. Para lograr esto, América Latina requiere profundizar en las reformas estructurales para generar cambios profundos. Además, la región necesita reforzar la disciplina macroeconómica para mantener la economía funcionando sin desequilibrios importantes, dice Moody’s Analytics.

Así, para que la región inicie una nueva senda de crecimiento estable, más alto y saludable y, con estabilidad de precios debería perseverar en el cambio estructural y reforzar la disciplina económica. Segundo, la región aún tiene rezagos en términos de progreso social. Los gobiernos necesitan combinar la estabilidad y disciplina macroeconómica con políticas públicas de alto contenido social, a fin de devolverle a la población parte del bienestar perdido a lo largo de la última década.

Fuente: América Economía